Leandro Frutos
Fotógrafo, colorista, director visual y artista interdisciplinario.
Mi trabajo nace de una pregunta recurrente: cómo cambia nuestra percepción cuando cambia la manera en que miramos.
Trabajo con fotografía, color, imagen, espacio, arquitectura y experiencias. Me interesa aquello que sucede entre una persona y un lugar: la luz que transforma una habitación, el color que modifica una atmósfera, el silencio de un paisaje, una estructura que altera la escala del cuerpo o una imagen que permanece en la memoria.
El color ocupa un lugar central en mi práctica. No lo entiendo solamente como una herramienta estética, sino como una forma de construir percepción. A través de la dirección y el tratamiento del color busco crear atmósferas, relaciones y estados que permitan que una imagen trascienda su representación.
Durante los últimos años, Japón se convirtió en uno de los territorios centrales de esta investigación. Lo recorrí no solamente como fotógrafo, sino como observador. Museos, casas, paisajes, pueblos, islas, arquitectura contemporánea y espacios cotidianos fueron construyendo un archivo desde el cual empecé a pensar el viaje como una forma de investigación visual.
Ese recorrido dio origen a Frutours.
Frutours es una extensión de esa mirada: una plataforma desde la que creo viajes, experiencias y proyectos alrededor del territorio, la arquitectura, la fotografía y las distintas formas de habitar un lugar.
Pero mi trabajo no se limita a los viajes.
También desarrollo proyectos artísticos y colaboraciones que exploran la relación entre imagen, cuerpo y espacio. Instalaciones, exposiciones, fotografía, dirección visual, color y experiencias sensoriales forman parte de una misma investigación.
Me interesa crear situaciones en las que la percepción pueda desplazarse.
Que una imagen no solamente sea observada, sino experimentada.
Que un espacio no sea solamente recorrido, sino habitado.
Que el color pueda modificar la forma en que sentimos un lugar.
Que una fotografía pueda abrir una pregunta en lugar de cerrarla.
Una práctica en movimiento
No entiendo la fotografía como una disciplina aislada.
La fotografía es una manera de acercarme al mundo.
A veces aparece como imagen. Otras veces como instalación, publicación, viaje, exposición o experiencia.
El color atraviesa todas estas formas. Puede aparecer en una fotografía, en una película, en una identidad visual, en un espacio o en la atmósfera completa de un proyecto.
Por eso los proyectos pueden cambiar de forma, pero mantienen una misma preocupación: observar cómo construimos nuestra relación con aquello que nos rodea.
Entre Buenos Aires, Ciudad de México y Japón, continúo desarrollando esta investigación.
Obras
Una selección de proyectos artísticos y fotográficos que forman parte de este recorrido:
Contemplación entre el espacio
Rojo Dentro
Frutours
Frutours reúne una parte de esta investigación en forma de viajes y experiencias de exploración visual.
Viajar se convierte así en otra manera de trabajar con la mirada: recorrer un territorio, observar cómo se transforma, conocer las formas que lo habitan y permitir que ese encuentro modifique nuestra propia percepción.
No se trata solamente de llegar a un lugar.
Se trata de aprender a mirarlo.
Através de Frutours creo viajes de autor para recorrer territorios, arquitectura y formas de vida desde una mirada más atenta y cercana.
Silvia me comparte sus escritos durante el viaje Momiji en Noviembre 2025:
“Vine a recordar lo que había en mi. A habitar distinto. A comprender que la espiritualidad está en las pequeñas cosas de la cotidianeidad. Que cada cosa en el mundo tiene alma. A conectar con ellas. A contemplarme. A sacudirme para luego aquietarme y ordenarme. A dejarme tocar por lo invisible. A esa emoción sin forma que se siente que susurra, te toca y te conmueve en lo más profundo. A escuchar las imágenes. A no detener nada. A abandonarme en el momento presente. A dejar ir con gratitud. Al secreto de la fragilidad. A caminar con los ojos abiertos y el corazón despierto. De regreso. Con algo distinto. La mente calma. En paz. Para abrazar la vida con toda el alma.”
Mi último día en Tokio.
En una cafetería de Chiyoda que quedaba cerca de la estación de metro de Kudanshita
Estoy sentada en un rincón junto a la ventana
Reflexiono
Escribo
Observo la calle
Lo que ven mis ojos
El corazón abierto
Lo que siente mi alma
Hago una última toma
Me despido
Agradecida